El País

De Córdoba al Vaticano

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El papa León XIV utilizará vehículos especialmente acondicionados durante su gira sudamericana. En Uruguay recorrerá las calles a bordo de una Fiat Titano adaptada por la industria local, mientras que en Argentina lo hará con dos Toyota Hilux fabricadas en Zárate y transformadas con la participación de una empresa cordobesa. La historia también recupera el antecedente de 1987, cuando Córdoba tuvo un papel central en la construcción del papamóvil utilizado por Juan Pablo II.

La llegada del papa León XIV a Sudamérica no solamente moviliza a millones de fieles y pone en marcha importantes operativos de seguridad. También tiene un capítulo particular en la industria automotriz de la región: la fabricación y adaptación de vehículos especialmente diseñados para trasladar al Pontífice, permitirle saludar a la gente y cumplir con los requerimientos establecidos por el Vaticano.

En esta gira, Uruguay y Argentina tendrán sus propios papamóviles. Aunque cumplirán la misma función, los vehículos fueron desarrollados sobre plataformas de distintas marcas y con la participación de empresas de cada país.

Durante su visita a Uruguay, prevista entre el 6 y el 8 de noviembre, León XIV utilizará una Fiat Titano especialmente adaptada por la empresa Nordex en su planta industrial de Montevideo.

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Se trata de una camioneta doble cabina que fue modificada para convertirse en un vehículo papal. El proyecto demandó el trabajo de aproximadamente 35 operarios, entre ingenieros, carroceros, herreros y pintores.

Entre sus principales características se encuentran un asiento central giratorio y regulable para el Papa, dos plazas auxiliares, escalones eléctricos para facilitar el acceso y pasamanos de seguridad.

También contará con laterales abiertos para favorecer el contacto visual con los fieles y una cubierta transparente destinada a protegerlo de las condiciones climáticas.

Un dato particular es que, por requerimiento de la Santa Sede, el vehículo no contará con blindaje. Una vez finalizada la visita, la camioneta será destinada a la Iglesia Católica uruguaya.

Al llegar a la Argentina, entre el 8 y el 11 de noviembre, el vehículo elegido será diferente: dos Toyota Hilux especialmente adaptadas para los desplazamientos del Pontífice en Buenos Aires y Córdoba.

Las unidades fueron fabricadas en la planta de Toyota en Zárate, provincia de Buenos Aires, y posteriormente acondicionadas para cumplir con las especificaciones solicitadas por el Vaticano.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la participación de Vallé Equipamientos, una empresa especializada en carrozado y equipamiento vehicular con sede en Córdoba y Buenos Aires, que cuenta con más de 70 años de trayectoria.

La firma tuvo a su cargo la transformación de las camionetas, con trabajos de ingeniería y adaptación para convertirlas en vehículos papales.

Una de las unidades fue presentada oficialmente en Buenos Aires ante representantes de la Santa Sede, mientras que la segunda ya se encuentra en Córdoba bajo custodia de Gendarmería Nacional.

De esta manera, la provincia tendrá uno de los dos vehículos que acompañarán a León XIV durante su visita.

Las camionetas fueron desarrolladas sobre la base de modelos Hilux de cabina simple, con motorización turbodiésel convencional.

Su diseño contempla una plataforma posterior especialmente acondicionada, un espacio destinado al asiento del Papa, accesos adaptados y elementos que permiten facilitar los saludos durante los recorridos.

Las unidades son de color blanco, tienen detalles dorados y llevan el escudo papal en sus puertas.

Entre los elementos especiales del equipamiento se destacan los asideros y barandas de seguridad, una escalera eléctrica para facilitar el acceso y una cúpula transparente que permite proteger al Pontífice de la lluvia sin impedir la visibilidad de los fieles.

El desarrollo requirió un trabajo coordinado entre Toyota Argentina, Vallé Equipamientos y distintos proveedores. También participaron el concesionario Kansai y la empresa de transporte Furlong, encargada de la logística de las unidades.

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La relación entre Córdoba y los vehículos papales no comienza con León XIV. En abril de 1987, cuando Juan Pablo II visitó la Argentina, una de las unidades utilizadas durante sus recorridos fue una Renault Trafic especialmente acondicionada en la histórica planta de Santa Isabel.

La historia de Vallé Equipamientos es también una parte de la historia industrial de Córdoba. Lo que comenzó con el trabajo de una familia dedicada a fabricar cabinas para los Jeep que salían sin techo de la planta de Industrias Kaiser Argentina se convirtió, tres generaciones después, en una empresa especializada en la transformación de vehículos especiales.

Hoy fabrica ambulancias, móviles policiales y minibuses. Su experiencia y certificación internacional le permitieron asumir un desafío excepcional: desarrollar junto con Toyota las carrocerías de los dos papamóviles que utilizará León XIV en Argentina.

El proyecto se completó en apenas 45 días y reunió ingeniería, diseño, fabricación y tecnología especializada. Una historia familiar que comenzó hace casi siete décadas y que ahora tendrá un lugar en un acontecimiento de alcance internacional.

El trabajo estuvo a cargo de ingenieros y operarios de Renault Argentina, que adaptaron el vehículo para permitir el traslado del Pontífice y sus acompañantes, incorporando una estructura especial de protección.

Aquella Trafic fue utilizada durante el paso de Juan Pablo II por Córdoba y actualmente se conserva en el Museo de la Industria de la ciudad.

También durante aquella visita se utilizó una Chevrolet C-10 adaptada por SEVEL Argentina, montada sobre un chasis de Chevrolet C-30. Esta unidad forma parte actualmente del patrimonio del Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, en Luján.

Casi cuatro décadas después, Córdoba vuelve a aparecer en la historia de un papamóvil. Esta vez, a través de la participación de una empresa cordobesa en la transformación de las Toyota Hilux que utilizará León XIV.

La Fiat Titano en Uruguay y las Toyota Hilux en Argentina muestran cómo la industria puede involucrarse en un acontecimiento de alcance global.

Detrás de estos vehículos hay ingeniería, diseño, trabajo especializado y una logística particular. Pero también existe una característica que los diferencia de cualquier camioneta convencional: están pensados para que el Papa pueda acercarse a la gente, recorrer las calles y mantener el contacto con los fieles.

Para Córdoba, además, la visita tiene un significado especial. La provincia vuelve a formar parte de la historia de los papamóviles, como ya había sucedido en 1987 con Juan Pablo II. Esta vez, el protagonista será León XIV y una Toyota Hilux que tendrá participación de la industria cordobesa en su transformación.

Dos países, dos vehículos y una historia que vuelve a poner a Córdoba en el camino de una visita papal.