Cristina candidata
“Paradójicamente, el hombre que hizo todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, dijo la expresidenta al diario The Washington Post, que la entrevistó en su departamento, donde cumple seis años de arresto domiciliario con inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos.
La exmandataria espera que los votantes estadounidenses impulsen una ola progresista y comparó su situación con la de Luiz Inácio Lula da Silva, reelegido presidente de Brasil, quien pasó 580 días preso antes de que sus condenas fueran anuladas. En ese sentido, CFK contó qué le aconsejó el presidente brasileño: “Me dijo 'hacé ejercicio y no te deprimas'”.
Según relata la nota del Washington Post estableció una rutina: come sano; hace ejercicio cuatro o cinco veces por semana en una cinta, una plataforma de escalones y pesas; pasa las tardes leyendo y siguiendo los acontecimientos políticos en todo el mundo en televisión; y estudia inglés y chino. Es para evitar que mis neuronas envejezcan.
Además relata que la parte “más difícil, dijo, es no poder compartir sus pensamientos con amigos y aliados. Se le permiten cuatro horas de visitas a la semana, repartidas en dos días, con no más de tres personas a la vez en el total. Puede usar un teléfono móvil, pero teme que sus comunicaciones estén vigiladas”. “Pero no tengo derecho a deprimirme ni a atormentarme ante el sufrimiento de los demás. Sé por qué estoy aquí: por lo que represento, el gobierno que construimos y mi negativa a someterme a los poderes establecidos”, le aseguró a la periodista Marina Dias en la entrevista.

Sobre un posible regreso a la presidencia en 2027, elecciones en las que Javier Milei buscará la reelección y resta saber qué papel jugará Patricia Bullrich, Cristina prefirió la cautela, pero mostró sus ganas: “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”
Y concluyó con una pregunta: “¿Es posible gobernar racionalmente una sociedad en la que el 50 por ciento piensa que el otro 50 por ciento debe desaparecer?”.



















