Abdul El-Sayed es el primer senador musulmán de la historia de EE.UU.

Abdul El-Sayed lo logró. Ha derrotado a algunos del Partido Demócrata, a los republicanos y a los prejuicios contra los musulmanes que Donald Trump fomentó durante meses. Este médico hijo de inmigrantes egipcios que acaba de cumplir 42 años representará a Míchigan a partir de enero en el Senado, la auténtica aristocracia política en ese país.
El derrotado es Mike Rogers, un estrecho aliado del presidente Donald Trump que durante la campaña acusó al demócrata de recibir dinero de gente que apoya a Al Qaeda, Hamás y Hezbolá. Con este triunfo, El-Sayed será el primer senador musulmán en la historia del país. Un hito importante para un hombre que ha confesado que se planteó entrar en política al ver que alguien como Barack Obama podía ser presidente. Pero además demuestra que el ala más progresista de los demócratas puede aspirar a todo.
Alexandria Ocasio-Cortez, con la mirada puesta en una posible candidatura a la Casa Blanca en 2028, tomará nota de lo que ha ocurrido este martes en Míchigan.
“Hay gente que me decía: ¿Por qué no respondes? ¿Por qué no los llamas racistas o llenos de odio? La respuesta es que no me estaban atacando a mí. Atacaban la idea misma de Estados Unidos”, dijo para dirigirse más tarde al presidente. En esta campaña, Trump se ha reído en varias ocasiones de su nombre árabe. Se ha empeñado en llamarlo por su segundo nombre, Mohamed, en una estrategia que ya usó con Obama y ha imitado la pronunciación. Tuvo su respuesta a los ataques: “Donald, como sé que te cuesta pronuncia mi nombre, puedes llamarme simplemente senador”. En ese momento, la locura se ha apoderado de sus seguidores.
La batalla de El-Sayed tiene mucho que ver con la pugna entre progresistas y centristas en el Partido Demócrata y, asimismo, con la forma de hacer y financiar la política. El-Sayed, como Alexandria Ocasio-Cortez, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y todos los nuevos candidatos progresistas, renuncia a financiarse con dinero de empresas, corporaciones y lobbies, en contra de lo que hacen sus rivales republicanos y los miembros del establishment demócrata.
El-Sayed no es un político profesional, si bien en 2018 compitió en las primarias demócratas para ser gobernador de Míchigan y perdió ante Gretchen Whitmer. Trabajó en el sistema de salud de Detroit y también en la Administración Biden, pero no fue que el senador demócrata Gary Peters anunció hace un año que no se presentaría a la reelección, cuando decidió volver a intentarlo.
“Estudié medicina para aprender a curar, pero me di cuenta de que nuestro sistema sanitario suele estar más interesado en la facturación que en la curación”, explicó El-Sayed: “Así que me dediqué a la salud pública”.
El Senado saliente solo tenía un progresista, Bernie Sanders, y el nuevo tendrá dos más: Abdul El-Sayed y James Talarico. Como ya dijo Ocasio-Cortez: “Si El-Sayed gana en Michigan, cualquiera puede hacerlo en cualquier sitio”.


















