

Hackearon las heladeras de cientos de supermercados en Francia: alimentos destruidos y pérdidas millonarias
El ciberataque afectó los sistemas de refrigeración de grandes cadenas comerciales. Los atacantes alteraron los controles de temperatura, provocaron la pérdida de productos frescos y congelados y abrieron un nuevo interrogante sobre la seguridad de infraestructuras esenciales.
Lo que normalmente mantiene los alimentos en condiciones seguras, se convirtió en el punto vulnerable de cientos de supermercados franceses. Durante la madrugada del lunes 12 de octubre, una operación informática alteró el funcionamiento de equipos de refrigeración y obligó a numerosos establecimientos a retirar y desechar mercadería.
Entre las cadenas afectadas figuran Intermarché, Netto, Coopérative U, Carrefour, E.Leclerc y Monoprix. La cantidad de locales involucrados varía según la cadena y la fuente, pero el impacto alcanzó a cientos de establecimientos.
La refrigeración comercial, la logística alimentaria y otros sistemas industriales conectados necesitan controles de acceso estrictos, actualizaciones de seguridad, supervisión de operaciones remotas y mecanismos que permitan detectar cambios anormales antes de que provoquen daños.
Los piratas informáticos elevaron a 36 grados la temperatura de las vitrinas refrigeradas de cientos de supermercados y el stock alimentario congelado se perdió.

El ataque se centró en las versiones del software anteriores a la versión 4 del sistema danés. Al parecer, los piratas informáticos lograron tomar el control del sistema de descongelación forzada de las instalaciones frigoríficas para alterar las temperaturas a distancia y comprometer así la conservación de miles de productos alimentarios.
Según la Fiscalía de París, que habría iniciado una investigación de oficio, también se produjeron "conatos de incendio" en los supermercados.
La investigación, dirigida por la sección de lucha contra la ciberdelincuencia y "encomendada a la Oficina de lucha contra la ciberdelincuencia, debe permitir identificar a las víctimas y establecer el vínculo con los daños que estas han reportado en cuanto a pérdidas de productos alimentarios e inicios de incendios", precisó.
A primera hora de la mañana, sus equipos nocturnos encontraron las instalaciones frigoríficas a temperaturas anormalmente altas. Los piratas programaron la emisión de aire caliente a 50 grados, elevando la temperatura de las vitrinas refrigeradas a 36 °C, detalló la gerente. Ella estima sus pérdidas en 50.000 euros.
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, condenó "firmemente" el ataque en X, señalando que "la instrumentalización de la alimentación se ha convertido en una realidad".
Equipos como los sistemas de refrigeración, que durante mucho tiempo estuvieron aislados de Internet, ahora están conectados y fueron "diseñados para priorizar la fiabilidad y el control de costos frente a la protección contra ciberataques", apunta Antoine Hautin, secretario general de la consultora de ciberseguridad Almond, quien percibe en la magnitud del ataque indicios de "cierta sofisticación".






