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Australia ordena revisar la condena de la mujer acusada de matar a sus cuatro hijos

Considerada la mayor asesina en serie de la historia, su caso podría convertirse en enorme error judicial, tras una investigación científica.

Sociedad 19/05/2022
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Australia revisará por segunda vez el caso de Kathleen Folbigg, condenada a prisión en 2003 por la muerte de sus cuatro hijos, después de que surgieran dudas sobre la causa del fallecimiento de los mismos.

El fiscal general de la región de Nueva Gales del Sur, Mark Speakman, dijo en un comunicado que si el exjuez Thomas Bathurst, a cargo de esta segunda investigación independiente, considera que hay una “duda razonable” de que los niños no murieron a manos de su propia madre, entonces derivará el caso al Tribunal Penal de Apelaciones.

Folbigg, quien fue condenada en 2003 a 30 años de prisión por el asesinato de tres de sus hijos y por el homicidio involuntario de otro, ha apelado sin éxito en varias oportunidades su condena.

Los abogados de Folbigg, quien defienden su inocencia, argumentan que existen evidencias científicas que podrían explicar la muerte por causas naturales y genéticas de los cuatro menores, entre 1989 y 1999 y con edades comprendidas entre los 19 días y los 18 meses.

En marzo de 2021, unos noventa científicos, entre ellos expertos en trastornos genéticos, firmaron una petición pidiendo a la gobernadora general de Nueva Gales del Sur, Margaret Beazley, el perdón y la liberación de la mujer de 54 años al considerar que existen fuertes evidencias que demuestran su inocencia.

Una de las científicas que trata de demostrar la inocencia de Folbigg es la inmunóloga Carola García de Vinuesa, que lleva 20 años trabajando en Australia para probar que los hijos de Folbigg murieron por causas naturales.
 
Asimismo, un estudio científico publicado en la revista Eurospace en 2019 indicó que dos de las hijas de Folbigg habrían fallecido debido a una mutación genética llamada CALM2 que causa la muerte súbita cardíaca.

Vinuesa explicó que Folbigg “no podía entender lo que estaba sucediendo” con sus hijos; pensaba que “Dios se los estaba llevando”. “Ella siempre invoca algún poder sobrenatural, es muy espiritual", señaló.

Entre quienes firman la petición hay dos premios Nobel y el presidente de la Academia Australiana de Ciencias, el profesor John Shine.

No existe una base judicial sólida que mantenga en prisión a Folbigg, según la ciencia, y sí una serie de evidencias que probarían que todos y cada uno de los cuatro hijos de Kathleen fallecieron por causas naturales.

Le toca ahora a la justicia australiana tomar la decisión de reabrir o no el caso.

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