

El ministro de Economía intentó calmar al mercado, Que haya aclarado la cifra ayuda poco por la incertidumbre sobre el tipo de cambio. Apenas minutos después, en el propio Fondo buscaron ser más cautos sobre el avance de las negociaciones
En su conferencia de prensa quincenal, la vocera del organismo, Julie Kozack, respondió una serie de preguntas puntualmente sobre la relación con la Argentina. En todas esquivó dar detalles y confirmar el alcance de la nueva deuda.
A Kozack la prensa internacional le hizo al menos cinco preguntas sobre Argentina; entre otras cosas le consultaron si se confirmaba el monto, si implicaba una devaluación, si habrá modificaciones al tipo de cambio, si ya hay un acuerdo técnico.
El FMI se mostró muy alineado con la Casa Rosada. Kozack volvió a elogiar el “programa de estabilización del gobierno” de Milei y dijo que las reformas “ya están dando sus frutos con la baja de la inflación, el crecimiento económico y la baja de la pobreza”.
“Ahora es el momento de pasar al próximo paso del plan de estabilización”, apuntó la vocera, dejando entrelíneas que la decisión final del staff del Fondo es aprobar el préstamo para el país. Y en la única referencia a los 20 mil millones de dólares, planteó: “Las discusiones están muy avanzadas. El monto va a ser considerable, pero tiene que aprobarlo el directorio ejecutivo”.
El directorio del FMI es la mesa donde están representados todos los países miembros, pero donde las potencias cuentan con más poder de voto. Los directores del G7, el grupo de las siete naciones más ricas, los Estados Unidos de Donald Trump, pero también Canadá, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, están de acuerdo con apoyar a la Argentina, el país más endeudado con el FMI.