El packaging de las 450 mil dosis de Sputnik V

El País 19 de junio de 2021
39070566-2FC6-4C28-A2BA-E9EA0130A81B

Habemus vacuna Sputnik V contra el COVID-19 made in argentina. Más precisamente producida en la calle 3, número 519, Parque industrial Pilar, en la Provincia de Buenos Aires.

Esta bien podría ser la leyenda que acompañe a las primeras 448.625 dosis de la vacuna rusa Sputnik V producidas en la Argentina por el Laboratorio Richmond.

Ahora, para que el Estado argentino pueda disponer de las flamantes inoculaciones hacen falta cumplir algunos pasos regulatorios y reglamentarios indispensables. Y que fundamentalmente apuntan a contar con un doble check: las revisiones finales que proveerá desde Rusia el Instituto Gamaleya; y desde la Argentina, la reguladora local, ANMAT, para otorgar así la liberación final del primer lote producido.

Mientras una pequeña selección de las casi 450 mil dosis terminadas bajo el proceso de fill&finish por Richmond - formulado, rellenado y empaquetado- ya partieron hacia Rusia, se tuvo acceso al packaging final que alojará a las Sputnik V hechas en Argentina, con dirección postal bonaerense.

El clima de algarabía y orgullo puertas adentro del laboratorio Richmond se hizo notar. Fue un trabajo arduo de profesionales, técnicos y científicos del laboratorio para seguir el camino hacia una producción nacional y sostenida de vacunas contra el COVID -19, con trasferencia tecnológica y mentes brillantes argentinas que ya alcanzó su primer hito.

El mayor éxito que pudo sortear este primer lote de casi 450 mil dosis fue superar la escasez de filtros y de diversos elementos para el correcto rellenado y envasado de cada dosis. Un problema que enfrentan los productores globales de vacunas contra el COVID-19 a escala mundial. Incluso son los mismos problemas que aún demoran y complican la llegada de las 22.4 millones de vacunas de AstraZeneca desde México, adquiridas por el Estado Nacional.

754FFE71-EAD3-4159-9F32-03EC871FFE4B

La producción local de éstas primeras casi 450 mil dosis de la vacuna Sputnik V es un verdadero hito para el trabajo incansable de técnicos y científicos argentinos de Richmond, como lo es también para la Argentina en general. Para fabricar y envasar las primeras 448.625 dosis de la vacuna Sputnik V en el país se han seguido estrictos protocolos de bioseguridad, con un equipo que trabajó incansablemente día y noche.

Ahora, este primer lote está en manos del operador logístico Andreani, además del grupo de muestras que partieron hacia Rusia y las revisiones pendientes de la ANMAT que completarán el proceso del doble chequeo. Para que se pueda acelerar que el Gobierno Nacional pueda disponer de estas dosis.

La primera etapa de la producción local estará concentrada en el componente 1 y luego se agregará el componente 2 también. Esto brindará una ansiada oxigenación para completar el correcto proceso de vacunación en la Argentina y también en la región. Debido sobre todo al faltante que hizo público el propio Gamaleya al señalar el “cuello de botella” que atraviesan con el componente 2 de la Sputnik V. Hay que decir que el componente 2 requiere de un proceso de producción más lento - el cultivo de los virus- y esto retrasa la equitativa distribución de las dos dosis.

banner pag web (4)

Te puede interesar