La peor semana

Córdoba Beat 27 de mayo de 2021
Récord de casos, Internados y falta de cumplimento de las restricciones. La encrucijada del gobierno provincial y el relato permanente de diferenciación.
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A tan solo cuatro días del último pico registrado a nivel provincial (el sábado pasado, con 4.139 pacientes), este miércoles se registró un nuevo récord de casos de coronavirus en Córdoba. Según el reporte de Nación, fueron 4.523 en 24 horas, llegando ahora a un acumulado de 291.896 desde el comienzo de la pandemia. 

Con estos números, la provincia fue la tercera en cantidad de contagios en este día y se ubica cuarta en el total de pacientes, por detrás de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe.

En una semana, el número de internados graves pasó de 1.510 a 2.005, un crecimiento del 33 por ciento que puso al sistema sanitario en tensión, con el 60,7 por ciento de las camas críticas ocupadas, aunque en varios hospitales zonales la situación es de saturación.

La cantidad de pacientes que requieren asistencia respiratoria mecánica aumentó un 35 por ciento en una semana, al pasar de 228 pacientes a 307, según el dato informado oficialmente por el Gobierno provincial este miércoles.

El fallecimiento de un bebé de 9 meses informado este miércoles le agregó dramatismo a las cifra de muertos: en la última semana se informaron 130 decesos por Covid, 51 por ciento de los casos corresponde a personas menores de 65 años.

Los indicadores también muestran la aceleración en los casos: el sábado pasado, la ocupación de camas críticas era del 51 por ciento del sistema, es decir que desde que rigen las restricciones la demanda de camas aumentó un 19 por ciento.

Los datos consolidados correspondiente a la última semana (entre los sábados 15 y 22) indican que los casos aumentaron un 42 por ciento; y la positividad subió de 13,8 por ciento al 17,2; mientras que la edad media de los contagiados bajó de 38 a 37 años. Esta semana será peor, anticipan los expertos.

En este contexto, distintos sectores salieron a las calles en los últimos días a reclamar a los intendentes que se permita la actividad comercial y fabril de los no esenciales. Los jefes comunales admiten que no saben qué hacer ante la disyuntiva: "Hoy me escrachan los comerciantes; en dos semanas me van a escrachar los familiares de los muertos", resume Pedro Dellarossa, intendente de Marcos Juárez, quien admitió que hubo una "desobediencia civil" de los comerciantes de su ciudad al decreto presidencial.

A ello se suma la medida de fuerza de la UTS.“Con esta nueva improvisación, el gobierno intenta responder al colapso al que nos condujo su propia política sanitaria y no hace más que reconocer lo que niega hace años: los residentes son trabajadores y su tarea, que cumplen en pésimas condiciones laborales y salariales, es fundamental para que los hospitales funcionen”, manifestaron desde UTS en un comunicado.

La organización denunció que “están desarmando equipos de trabajos de hospitales que hace tres días se reconvirtieron para atender Covid y que además deben atender la patología prevalente”.

“Para cubrir las necesidades de la emergencia es urgente incorporar personal con plenos derechos”, explicaron y rechazaron las medidas que “violentan a los residentes”.

Acerca de la continuidad de las restricciones, Cardozo dijo que todo dependerá del análisis de las variables. “Soy honesto, todo depende de los números e indicadores que estamos analizando y no depende de mí, es un trabajo en equipo que hacemos con el Gobierno provincial y estaremos analizando los indicadores que tenemos”, señaló.

“Ayer (por el miércoles) salió el reporte epidemiológico hasta la semana 20, que cerró el sábado, y los números al día de hoy son diferentes y tienen un poquito más de alarma. Estamos analizando uno a uno los indicadores, tenemos seis indicadores y conforme a eso se analizan las medidas y cómo continuar los próximos días”, reconoció Cardozo.
El relato hace agua.

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