Una iniciativa atravesada por lobbys

Córdoba Beat 12 de mayo de 2021
El proyecto de Juan Pablo Quinteros para quitar golosinas de la línea de cajas, sumó el respaldo del intendente Llaryora. Las presiones de las cadenas de supermercados y farmacias.
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El proyecto de ordenanza busca prohibir todo tipo de publicidad, exhibición y ofertas de alimentos y bebidas que tengan alto contenido de azúcar o jarabe de maíz de alta fructuosa en proximidades inmediatas y de hasta 3 metros de las cajas registradoras de los supermercados, hipermercados y farmacias.

Según explicó Quinteros, no se trata de prohibir la venta de ciertos artículos, sino de regular la ubicación de los mismos. En este sentido, explicó: “Muchos padres y madres que van con sus hijos terminan comprando comida chatarra porque los chicos manotean un montón de productos que ven en la línea de caja”.

Y aclaró: “Esto no atenta contra la venta de los productos, a lo que nosotros apuntamos es a una técnica de marketing que hace que, al estar ubicado estratégicamente, la gente se siente inducida a comprar productos que son altamente nocivos para la salud”.

Los últimos días en el Concejo Deliberante levantaron una intensidad poco habitual por la discusión que se desplegó en las comisiones de Legislación General y de Salud para avanzar en el proyecto

La iniciativa sumó el respaldo del intendente Martín Llaryora. El proyecto podría aprobarse el próximo jueves con la aprobación de casi la totalidad  de los concejales de la ciudad.

Quinteros reconoció que hubo dos factores que impulsaron este debate: el primero, la ley de etiquetado frontal, que luego de salir del Senado nacional con 69 votos a favor y 3 en contra, llamativamente se trabó en Diputados; y tratar de reflejar las discusiones que se producen en otras ciudades del mundo con marcada preocupación por el crecimiento de la obesidad infantil.

"Va a ser importante aprobarlo por ser Córdoba la segunda ciudad del país, por lo que esto puede significar a nivel nacional. Si bien hay ciudades que ya iniciaron estas discusiones, e incluso llegaron a buen puerto, Córdoba podría ser la primera en importancia", señala Quinteros.

La aprobación en la Ciudad de Córdoba no es un dato meno: se trata de la segunda ciudad del país y cuna de una de las empresas más grandes del sector a nivel global: Arcor.

Más allá de ello, quienes impulsan la iniciativa apuntan a los ultraprocesados y ponen como ejemplos a los ingredientes que se esconden detrás de los paquetes de snacks. Como así también las gaseosas azucaradas y la distancia que las góndolas que contienen estos productos tienen con respecto a los niños.

"En la línea de cajas la oferta de compra es impulsiva porque no es una compra programada, lo hacés porque te tentás. Y además, es una estrategia de mercado expansible, porque uno termina llevando más de lo que necesita en los famosos 2x1", agrega Quinteros.

El proyecto sumó voces a favor y en contra. Entre las primeras se destaca el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba, que mantiene una larga disputa con Farmacity desde hace años.

Entre los opositores a la iniciativa está la Cámara de Industriales de Productos Alimenticios (CIPA) que pidió al Concejo proyectos para promover el deporte en lugar de prohibir la presencia de golosinas en góndolas cercanas a cajas.

Hay optimismo en los impulsores de la propuesta e incluso se podrían sumar otras dos ciudades: Jesús María y Alta Gracia.

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