Va con onda Gringo

Córdoba Beat 07 de mayo de 2021
Rafael Giordano, dueño de Juan Boliche, le escribió una carta a Schiaretti después de un corte luz.
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Más de un año de pandemia y medidas restrictivas para la actividad cultural, artística y del espectáculo. Aunque hay consenso en que la salud es prioridad, muchos atraviesan momentos de desesperación y se preguntan si “vale la pena seguir”.

Así le pasó a Rafael Giordano. El empresario es dueño de Juan Boliche, además de secretario de la Federación Argentina de Discotecas y vicepresidente de la Cámara de Salones de Fiesta de la provincia. Cuando le llegó la notificación del “corte operativo” de EPEC, escribió en las redes de su local una sentida carta a Juan Schiaretti.

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Giordano manifestó que le “llegó el día” en que la “incertidumbre” le impide “pensar”, en el que “todas las preguntas invaden”. “No puedo entender el ninguneo al que hemos sido sometidos, al olvido, al desinterés por parte del Estado Provincial por todo lo que tenga que ver con la cultura, el ocio y el esparcimiento”, expresó.

Además, aclara que no pide “ningún regalo” ni que le quiten “el plato de comida al que realmente lo necesita”. Pero señala: “Perfectamente podés considerar la exención del tributo inmobiliario hasta que volvamos a trabajar, lo mismo con las boletas de luz, los ingresos brutos, interceder ante Aguas Cordobesas, entre otros gestos y fundamentalmente ocuparte de algo que vino para quedarse, las fiestas clandestinas”.

Giordano contó que en marzo del 2020 habían solicitado el diálogo con el Gobierno pero que no respondieron. “Siempre fueron oídos sordos, ninguneo y falta de apoyo absoluto. Pedimos colaboración en cuanto a los servicios o los impuestos. No me regalés nada pero postergame los pagos”, resumió.

Lee el texto completo a continuación:

Y llegó el día, el momento donde la incertidumbre no te deja pensar, el momento donde todas las preguntas te invaden y una por sobre todo te perfora el alma… Vale la pena seguir intentando?

Va con onda, Gringo

Puedo entender que no somos prioridad, puedo entender que la pandemia los sorprendió, como a todos, sin previsión alguna. También puedo entender la ineptitud por desconocimiento, puedo entender que hayas pensado que con el COE nos salvábamos todos, puedo entender que alegremente hayan creado una línea de créditos para nuevos emprendedores olvidándose de asistir (con los mismos beneficios) a los emprendedores que hace muchos años decidimos apostar por nuestra pasión y que guiados por nuestros sueños construimos algo que vemos diluirse sin ser escuchados y menos apoyados.

Lo que no puedo entender es el ninguneo al que hemos sido sometidos, al olvido, al desinterés por parte del Estado Provincial por todo lo que tenga que ver con la cultura, el ocio y el esparcimiento.

No entiendo la promoción irresponsable del corte de actividades a determinadas horas pensando que el “bicho” ataca más en una pista de baile, en un espectáculo, en un hotel, cenando en un restorán, en una misa, en un partido de fútbol amateur, en el teatro, en el cine, etc.… que en un banderazo, en una manifestación callejera, en una feria barrial, en un velorio o en la cola de jubilados.

No te pido ningún regalo, ninguna dádiva, menos que sientas lástima. Si te pido un gesto.

No pretendo como la mayoría de los que estamos vinculados a esta actividad, que le quites un plato de comida a quien realmente lo necesita. Lo único que te pido, y está a tu alcance, es que no nos sigas castigando, humillando, demostrando el desprecio como has hecho hasta ahora. Perfectamente podés considerar la exención del tributo inmobiliario hasta que volvamos a trabajar, lo mismo con las boletas de luz, los ingresos brutos, interceder ante Aguas Cordobesas, entre otros gestos y fundamentalmente ocuparte de algo que vino para quedarse, las fiestas clandestinas.

Alfredo Camponovo, relacionista institucional de la empresa de energía de Córdoba, explicó el caso que reveló Giordano y dio su versión de los hechos. "Cuando se cerró todo en marzo del año pasado, el señor hizo uso del 'plan pandemia' de EPEC, para refinanciar la deuda que incluyó los meses de marzo a octubre de 2020. Estos planes dan la posibilidad de pagar la deuda en 30 cuotas de 1.615 pesos. Él podría haber diferido el pago de la primera cuota para agosto, pero no pudo hacerlo porque no tiene declarada su actividad en Rentas, que es una de las condiciones. Como no pudo diferir, pagó las cuotas 1,2 y 3. Hasta ahí estaba hecho, el problema es que después vinieron los meses post pandemia, a partir de octubre que son las que no pagó ni tampoco financió", explicó Camponovo. 

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