Lo que pase en Madrid no se quedará en Madrid

El mundo 04 de mayo de 2021
España se juega su futuro en Madrid. El resultado de las elecciones cambiará el rumbo de la mayoría de los candidatos y marcará el de los principales partidos nacionales
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La candidata del PP planteó el anticipo electoral en clave nacional, el Gobierno entró en el marco y ahora se enfrenta a las consecuencias, pese a que en la última mitad de la campaña, cuando el debate se polarizó, la Moncloa decidiese blindar al presidente y que no tuviera más presencia en la arena madrileña hasta el día del cierre. Demasiado tarde. Los mensajes, a izquierda y a derecha, se lanzaron desde el comienzo más en clave nacional que regional. Una mirada, sí, sobre Madrid pero con el ojo apuntando a la política española porque, como ya ocurrió en otros tiempos, lo que ocurra en la noche de este martes puede proyectarse sobre España.

Madrid siempre tiene un efecto arrastre y lo que acontece dentro de sus límites geográficos acaba por tener un reflejo electoral sobre el resto del país. Pasó en los noventa cuando se hundió el CDS y la derecha arrebató al PSOE el gobierno de la Puerta del Sol. Y pasó también en la primera década de este siglo cuando Esperanza Aguirre hizo de su confrontación con José Luis Rodríguez Zapatero el eje de su estrategia política, obtuvo el mejor resultado de la historia del PP en Madrid y, un año más tarde, Mariano Rajoy ganó las elecciones generales. 

Hoy el marco es distinto porque en el tablero hay más jugadores que los del viejo bipartidismo y porque la extrema derecha era entonces un espacio marginal sin representación parlamentaria, pero Ayuso no ha inventado nada nuevo. De hecho ha seguido la estela de sus mayores y ha convertido a Sánchez en lo mismo que Esperanza Aguirre convirtió a Zapatero, en una especie de bestia negra que supuestamente desprecia a los madrileños porque la izquierda no ha gobernado en la región desde hace casi tres décadas.

El Partido Popular se juega su suerte a todo o nada. Si Díaz Ayuso pierde el Gobierno regional pese a duplicar sus votos y escaños, el fracaso será mayúsculo. El movimiento táctico de adelantar las elecciones resultará un fiasco y extenderá la decepción al PP nacional de Pablo Casado, que fía la reconquista del poder en España al éxito de Ayuso en la Comunidad de Madrid. Si mantiene el poder con una mayoría insuficiente, el PP deberá hipotecarse a la voluntad de Vox y derechizar su discurso. Ayuso se convertirá así en una dirigente autonómica con posibilidades de suceder a Casado si éste fracasa en su tercer intento electoral.

Las elecciones del 4 de mayo en Madrid también marcarán el futuro del centro político. Ese espacio quedará vacío si Ciudadanos, como vaticinan las encuestas, no logra el 5% que le permita entrar en el Parlamento regional y convertirse en bisagra clave para cualquier Gobierno. Amenazado de muerte tras disputarle al PP le hegemonía del centroderecha en España hace solo dos años, Ciudadanos se juega una de sus últimas cartas en Madrid.

La izquierda, mientras, se ha empeñado a fondo en esta campaña nacional donde buscan algo que ha resultado imposible en los últimos 26 años, recuperar el poder autonómico en la tercera comunidad más poblada de España y con mayor presupuesto.

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, abandonó la vicepresidencia del Gobierno de la nación para echar su órdago en Madrid con el objetivo de evitar un Gobierno de la derecha con la ultraderecha. De paso, Iglesias avanzó que se retiraba de la política nacional y señaló como sucesora a Yolanda Díaz, ministra de Trabajo.

El PSOE nacional, volcado en la campaña de su candidato Ángel Gabilondo, ha definido discursos, decidido estrategias e impuesto candidatos en las listas de Madrid para intentar a la desesperada recuperar un feudo donde acumula decepciones y fracasos. Pedro Sánchez ha cambiado ahora su interlocutor en el Gobierno de España y deberá pactar en un futuro con una formación liderada por Yolanda Díaz y no por Pablo Iglesias.

Mientras, la izquierda emergente de Más Madrid, una escisión de Podemos que dirige Iñigo Errejón, amenaza seriamente el liderazgo del PSOE en la izquierda de la región.

Los socialistas ya perdieron su primer puesto en la izquierda de la capital, donde Podemos logró gobernar con la ayuda de Manuela Carmena entre 2015 y 2019. Ahora, las encuestas atribuyen a Más Madrid un avance respecto a sus resultados autonómicos anteriores y sitúan a este partido muy cerca del PSOE.

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