Schiaretti y Juez ponen a prueba su capital político

El País - Córdoba Beat 14 de noviembre de 2021
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En la segunda provincia con mayor cantidad de votos, el Frente de Todos se encamina a repetir una derrota este 14 de noviembre. Ninguna novedad: será un resultado similar al de las elecciones pasadas. La competencia real se dirime entre dos coaliciones anti kirchneristas: Juntos por el Cambio, que obtuvo un contundente primer lugar , y el peronismo provincial de Juan Schiaretti, bajo el sello “Hacemos por Córdoba”, que salió segundo.

La curiosidad de estas constelaciones, con afinidades compartidas pero estrategias en contradicción, es que no tienen un “voto cautivo”. La dinámica política local, desde que existe “la grieta”, funcionó más como una suerte de división de tareas. El tandem Juan Schiaretti-Juan Manuel de la Sota se mantiene firme en el poder de la gobernación desde 1998, mientras que en los comicios nacionales, las boletas de Cambiemos-Juntos por el Cambio arrasan. Entre esos esos extremos, hay variaciones de resultados, cambios en la composición de las bancas e intendencias que cambian de signo.

Las 12 bancas que se renuevan este domingo corresponden a los tres actores principales: Juntos por el Cambio (JxC) busca validar cinco diputados y dos senadores; Hacemos por Córdoba (HxC), tres diputados y el Frente de Todos (FdT), un diputado y un senador. Lo que es seguro, de acuerdo a los resultados de las primarias, es que la banca del senador Carlos Caserio -que responde al Gobierno nacional- volverá a manos del gobernador cordobés, tras solo reunir 10,87% de los sufragios.

En las PASO, la alianza opositora compitió con cuatro listas y consiguió un apoyo acumulado del 47,72 por ciento. En la disputa interna se impusieron las listas del referente del Frente Cívico (FC), Luis Juez, para la categoría de senador y el dirigente radical Rodrigo de Loredo, respaldada por la presidenta del PRO, Patricia Bullrich. Aunque por ahora la mesura predomina y falta el partido del domingo, los cálculos de la dirigencia de Juntos por el Cambio se dirigen en la puja de la gobernación de 2023.

El oficialismo provincial obtuvo el 12 de septiembre pasado el 24,41% de los votos, con las listas para senadores de la diputada nacional y esposa del gobernador Juan Schiaretti, Alejandra Vigo, secundada por el ministro de Comercio, Industria y Minería, Eduardo Accastello. En la categoría Diputados, se impulsa la legisladora provincial Natalia de la Sota, hija del fallecido ex mandatario, acompañada por el intendente de la ciudad de San Francisco, Ignacio García.

Tras el traspié electoral, el oficialismo de Hacemos por Córdoba resolvió volver a lo conocido. Juan Schiaretti decidió “ponerse la campaña al hombro”, poner a prueba su capital político y encabezó una docena de actos desde entonces en las principales ciudades de Córdoba, acompañando a las candidatas.

En los últimos meses, Schiaretti volvió a presentarse como líder un “partido cordobés” de carácter provincial, y endureció su mensaje apuntando a la discriminación y desigualdad entre “el puerto” y el interior del país, en materia de subsidios a las tarifas y servicios públicos. Y apuntó, veladamente, contra los dirigentes de Juntos por el Cambio que se acercaron a apoyar a los candidatos locales, como el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.Schiaretti no tuvo que hacer demasiado para reavivar la vieja antinomia entre la república federal y el unitarismo. En los últimos días, en el marco de un acto partidario con 150 dirigentes cordobeses del Frente de Todos en el Centro Cultural Kirchner, Alberto Fernández colaboró con declaraciones confusas, cuando dijo que Córdoba era un “territorio hostil” a su fuerza y que “de una vez por todas debía integrarse al país”. El gobernador capitalizó el comentario con fuertes críticas, y le complicó la campaña al secretario de Obras Públicas, el candidato a diputado Martín Gill, todavía con chances de ingresar al Congreso. Sin mucho éxito, el Gobierno intentó revertir la andanada, poniendo en valor las trescientas obras en marcha en la provincia, pero al interior del Frente de Todos la sensación imperante es que la derrota hace tiempo está jugada.

Todas las miradas estarán puestas en los márgenes que alcancen el cordobesismo y Juntos por el Cambio, cuando vuelvan a competir por el liderazgo anti kirchnerista en la provincia, pero hasta ahora funcionaron de manera alternada.

¿Empezará a cambiar ese juego de pares complementarios? Schiarretti no solo necesita preservar las bancas para fortalecer su capacidad de negociación en el Congreso, sino porque a futuro él, como otros gobernadores peronistas sin reelección, intentarán asumir un rol nacional en 2023. En cualquier caso, las respuestas se desarrollarán desde hoy. La trágica muerte en un accidente de tránsito del ex gobernador de la Sota, y la imposibilidad de reelección para Schiaretti, implica un forzoso reelevo en los liderazgos. En el oficialismo cordobés, sin embargo, confían en que las derrotas son parte de la rutina electoral que se renueva en las elecciones de medio término.

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