Feliz domingo

El País 12 de noviembre de 2021
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No sabemos qué puede pasar: los termómetros se rompieron, quizás hasta sea una metáfora pandémica. En el gobierno por un lado están curados de espanto ante la desagradable sorpresa que se llevaron en las PASO de septiembre, cuando sus encuestadores les prometían otro escenario.

Podría decirse que los discursos oficiales expresan el optimismo de la voluntad, mientras sus acciones responden al pesimismo de la razón. En esa línea puede leerse la reunión del martes con la CGT y las organizaciones sociales, por un lado; y la cena del miércoles con grandes empresarios, por el otro.

En ambas charlas se buscó dar garantías por parte del Estado para después del 14N. Pero también se pidió acompañamiento para transitar los días grises, si los hay. La apuesta del gobierno en la que busca entusiasmar a todos, puede resumirse en una frase que se atribuye a Gabriel Katopodis: el 2022 será el año de la recuperación porque "no habrá pandemia, ni recesión, ni elecciones".

Qué importa el después. Muy responsables los intentos por asegurar la gobernabilidad a partir del 15N, pero sabemos que el 14 llega antes y para la política partidaria no hay nada más importante que una elección. Por eso las dos alianzas políticas dejaron sus cierres en la provincia de Buenos Aires para el último momento antes del inicio de la veda.  

El Frente de Todos pudo sacarse finalmente una foto de unidad, (la última?) en el cierre de campaña en Merlo. Allí estuvo también Cristina Fernández, en dudas hasta último momento por su reciente intervención quirúrgica.  "Escuchamos e hicimos", le dijo Alberto Fernández a la militancia en relación al famoso mensaje de las urnas. “Ahora les pido que vayan y hablen con sus vecinos y expliquen dónde estábamos", agregó. Massa antes había destacado la recuperación económica tras la pandemia, aunque reconoció que todavía les faltaba desandar el daño provocado por Macri, algo que habían prometido en la formula presidencial de 2019. 

El presidente se mueve en esa doble atmósfera: entre una política enturbiada, con ruidos internos y sin diálogo con la oposición, y una economía que muestra casi todos sus indicadores en alza, aunque cruzada por dos alertas ásperas: la inflación y la brecha cambiaria.

Esa frase de Gabriel Katopodis parece sintetizar la mirada oficial y concentra la expectativa del gobierno para el día después. Aunque el detalle es que habrá FMI y eso puede cambiar un el panorama.

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