Las pastillas que pueden cambiar el curso de la pandemia

Sociedad 06 de noviembre de 2021
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Dos medicamentos para tratar la enfermedad COVID-19 y evitar en gran medida hospitalizaciones que lleven a la muerte fueron anunciados por la comunidad científica.

En octubre, la publicación de estudios clínicos en Fase III (MOVe-OUT) de un nuevo tratamiento oral efectivo para combatir al coronavirus fue la primera luz de esperanza entre los investigadores que buscan tratamientos alternativos a las vacunas para prevenir casos graves de COVID-19 . Se trata del molnupiravir, un medicamento antiviral oral en fase de investigación, desarrollado por desarrollada por la empresa farmacéutica norteamericana MSD, conocida como Merck&Co en Estados Unidos y Canadá junto con su socio norteamericano Ridgeback Biotherapeutics, para el tratamiento del COVID-19 de leve a moderado en adultos que corren el riesgo de evolucionar a COVID-19 grave y/o de ser hospitalizados.

Ayer se dio a conocer que el laboratorio Pfizer, líder en salud y dueño de una de las vacunas más efectivas para prevenir el SARS-CoV-2, comunicó que su píldora paxlovid contra el COVID-19, usada en combinación con un medicamento contra el VIH ampliamente utilizado, reduce el riesgo de hospitalización o muerte en un gran porcentaje.

El laboratorio Pfizer anunció que su píldora experimental contra el COVID-19 redujo el riesgo de hospitalización o muerte en los cuadros leves y moderados en un 89%. Según la farmacéutica, esa reducción ocurrió al tomar la pastilla dentro de los tres días posteriores al diagnóstico de infección por coronavirus. “El medicamento, llamado Paxlovid, es seguro y bien tolerado por los pacientes. Redujo significativamente la hospitalización y la muerte, según un análisis provisional del estudio aleatorio y doble ciego de fase 2/3 EPIC-HR(Evaluación de la Inhibición de la Proteasa para el COVID-19 en pacientes de Alto Riesgo, por sus siglas en inglés) en pacientes adultos no hospitalizados con COVID-19 con un alto riesgo de evolucionar hacia una enfermedad grave.

El análisis intermedio programado mostró una reducción del 89% del riesgo de hospitalización o muerte por cualquier causa relacionada con el COVID-19 en comparación con el placebo en los pacientes tratados dentro de los tres días siguientes al inicio de los síntomas (criterio de valoración primario); el 0,8% de los pacientes que recibieron Paxlovid fueron hospitalizados hasta el día 28 después de la asignación aleatoria (3/389 hospitalizados sin muertes), en comparación con el 7,0% de los pacientes que recibieron placebo y fueron hospitalizados o murieron (27/385 hospitalizados con 7 muertes posteriores)”, explicaron desde Pfizer.

El laboratorio detalló que hubo 6 hospitalizaciones y cero muertes de los 607 participantes del ensayo que recibieron la píldora en combinación con el medicamento contra el VIH dentro de los cinco días posteriores al inicio de los síntomas. Eso se compara con 41 hospitalizaciones y 10 muertes de las 612 personas que recibieron un placebo. Se encontraron resultados similares cuando se inició el fármaco dentro de los cinco días posteriores al inicio de los síntomas. “El resultado, que no se ha publicado en una revista médica, fue muy significativo desde el punto de vista estadístico”, aseguró el comunicado de Pfizer.

Por el lado del desarrollo de MSD, los primeros resultados mostraron que los pacientes que recibieron el medicamento, llamado molnupiravir, en los cinco días posteriores a mostrar síntomas tenían una tasa de hospitalización casi un 50% menor que quienes recibieron el placebo. En el estudio participaron 775 adultos con síntomas leves o moderados de COVID-19 que estaban considerados de alto riesgo para desarrollar un cuadro grave por problemas de salud previos como obesidad, diabetes o enfermedades cardiacas.

Entre los que tomaron molnupiravir, el 7,3% fueron hospitalizados o fallecieron al cabo de 30 días, frente al 14,1% del grupo de control. En el primer grupo no se reportaron decesos tras ese periodo, frente a los ocho del segundo, explicó MSD. Los dos grupos que participaron en el estudio reportaron efectos secundarios, pero éstos fueron ligeramente más habituales entre quienes recibieron el placebo. Estudios previos mostraron que el fármaco no ayudaba a quienes ya habían sido hospitalizados con casos graves de COVID-19.

El medicamento oral elaborado por Pfizer podría estar disponible este año si obtiene la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Dicha píldora podría usarse para tratar a pacientes ya infectados o como medida preventiva para evitar que el virus se expanda en un hogar, después de que un miembro de la familia contraiga el virus.

Pfizer dijo que planea enviar sus datos a la Administración de Drogas y Alimentos “lo antes posible”. El medicamento oral elaborado por Pfizer podría estar disponible este año si obtiene la autorización, habían adelantado hoy fuentes de la compañía.

Respecto a la pastilla de MSD, el laboratorio ya pidió a la autoridad sanitaria estadounidense FDA su aprobación en uso de emergencia. Y tiene una gran ventaja respecto a Pfizer hoy. Así como en los comienzos de diciembre de 2020, el Reino Unido se convirtió en el primer país en autorizar el uso de emergencia de una vacuna para prevenir el COVID-19, hoy cuenta con el primer antiviral autorizado con condiciones para tratar adultos con factores de riesgo que contraigan la enfermedad.

La píldora fue autorizada ayer en el Reino Unido para adultos a partir de 18 años que hubieran dado positivo en COVID-19 y tuvieran al menos un factor de riesgo para desarrollar enfermedad grave. “Hoy es un día histórico para nuestro país, ya que Gran Bretaña es ahora el primer país del mundo en aprobar un antiviral para el COVID-19 que puede tomarse en casa”, dijo el secretario británico de Salud, Sajid Javid.

MSD busca producir 10 millones de tratamientos para fines de 2021, y se espera que se produzcan más dosis en 2022, con acuerdos de diferentes gobiernos a fin de bajar el costo del medicamento. Debido a que es una píldora, a diferencia de los otros tratamientos con anticuerpos monoclonales que se administran por vía intravenosa, se espera que el molnupiravir se use más ampliamente y, con suerte, reduzca la tasa de mortalidad en todo el mundo.

La comunidad científica internacional ve con buenos ojos la aparición de nuevos tratamientos para enfrentar la pandemia y advierte que los mismos deben ser accesibles a la mayor cantidad de personas posible.

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