Los confinamientos de Europa del Este

El mundo 23 de octubre de 2021
¿Qué pasa si la población decide no vacunarse? Un deja vu del 2020.
C40F2F81-39A1-407F-93EE-E2906154E321

Letonia 1,9 millones de habitantes, tiene a un 50% de su población adulta vacunada pese a que la disponibilidad de vacunas es hoy en día total. Su curva de contagios se sitúa en este momento en superior a los 2.000 por 100.000 habitantes, lo que lo coloca no sólo en la cabeza mundial de casos por 100.000 habitantes, sino en un máximo que pocos países han logrado a superar durante toda la pandemia. Solución: confinamiento estricto en pleno octubre de 2021.

A casa otra vez: el confinamiento nos recuerda al más duro. Sólo se podrá salir para hacer compras esenciales, todos los trabajos que puedan permitirse teletrabajar, lo harán, cierre masivo de comercios y toque de queda estricto de 20:00 a 5:00. Todo esto afectará tanto a los que están vacunados como a los que no. Su primer ministro, Krisjanis Karins, ha dicho que el régimen tan estricto terminará, previsiblemente, el próximo 15 de noviembre.

No está bien adelantar acontecimientos, pero, según Bloomberg, Estonia (1.150 casos por 100.000 habitantes, similar a los índices de Lituania) ya ha anunciado que tomarán la misma medida si la cosa sigue empeorando, y Rumanía (774 casos por 100.000 habitantes y subiendo) ha pedido ayuda a la OMS para hacer frente a la situación ahora que se le acumulan las muertes y la incidencia. Estas son las ratios de vacunación de adultos en algunos países del Este: Estonia, 56%. Eslovenia, 50%. Croacia: 47%. Bulgaria: 20%.

Rusia, de vacaciones. En Rusia el porcentaje de adultos vacunados es del 31%. La cuarta ola está siendo la peor que han vivido hasta el momento, con millares de fallecidos diarios y los hospitales colapsados. La solución de las autoridades de Moscú ha sido decretar once días de vacaciones retribuidas y el cierre de los servicios no esenciales, así como obligar a las empresas a que permitan teletrabajar durante cuatro meses a al menos el 30% de sus plantillas. Han probado con incentivos para la vacunación, del tipo premios en loterías, pero lo único que están funcionando son las medidas punitivas.

"¿Cómo lo han hecho?": la prensa alemana se fascina con el éxito de España en la vacunación 
Desconfianza: no es que los lituanos no hayan podido vacunarse, es que han decidido no hacerlo, como un buen porcentaje de ciudadanos de sus Estados próximos. Según Euronews, primero declinaron ponerse las remesas recién llegadas de AstraZeneca por las mismas dudas que llegaron al resto de Europa. Después porque decidieron ir dejándolo pasar. Los ex países satélite de la URSS tienden a tener una alta desconfianza en sus gobernantes, factor que parece haber sido crucial para que se produjera esta situación. Pero hay más: dentro de la propia Letonia, las regiones lituanoparlantes muestran mayores índices de vacunación (en torno a un 60% de su gente) que las rusoparlantes (20-30%), ya que éstos escuchan medios que siembran más dudas sobre las bondades de la vacuna.

¿Podrían volver las medidas y confinamientos a países de alta vacunación?
Un punto de interés es lo que sucederá en Reino Unido, con un 72% de su población adulta con al menos una dosis y cuyos contagios están ahora desbocados, con 50.000 casos diarios y una incidencia de 600 casos por cada 100.000 habitantes. Son las peores tasas en tres meses. La SAGE, el comité de expertos que asesora al gobierno, ha dado pistas de que no se descarta tener que reimplantar algunas de las pasadas restricciones, aunque por el momento su primer ministro Boris Johnson se resiste a aceptar que existe esa posibilidad.

Hay, según sus estadísticas, 4,8 millones de personas en peligro de que su inmunidad adquirida vaya desvaneciéndose, y son los que están a la espera de una tercera dosis que, según su ritmo actual, no llegaría a cubrir a toda esa población antes de enero, cuando, según el ritmo de contagios actual, podría ser demasiado tarde.

banner pag web (4)

Te puede interesar