El alza de precios ya produce cambios de hábito en la alimentación

Sociedad 22 de octubre de 2021
Una investigación de la consultora Scentia lanzó un alarmante dato: el rubro “Desayuno y merienda” representa el 35% del consumo masivo de alimentos. Consecuencias para la salud.
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El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en septiembre un incremento del 3,5% y un aumento interanual de 52,5%, según indicó un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

La división con mayor aumento en septiembre fue la de “Prendas de vestir y calzado” (6,0%), seguida por “Bebidas alcohólicas y tabaco” (5,9%) -en la que incidió la suba de cigarrillos-, y en tercer lugar “Salud” (4,3%), que tuvo el alza de gastos de prepagas. El incremento en “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (2,9%) fue el de mayor incidencia en todas las regiones. Esto se debió al aumento en “Frutas”, “Verduras, tubérculos y legumbres”, “Azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc”, “Café, té, yerba y cacao” y “Leche, productos lácteos y huevos”.

A estos datos, se sumó la cifra del 3,5% de inflación en septiembre según datos del INDEC y una retracción en el consumo del 4,7% respecto de 2020, según un estudio realizado por la consultora Scentia. Estos números y las inminentes elecciones legislativas llevaron al Gobierno a tomar una urgente medida. El martes el secretario de Comercio Interior Roberto Feletti anunció la decisión de retrotraer al 1 de octubre y congelar hasta el 7 de enero los precios de 1432 productos de consumo masivo. 

Pero uno de los datos más alarmantes que sacó a la luz el informe de Scentia sobre las variaciones en la canasta es que el rubro “Desayuno y merienda” representa el 35% del consumo masivo de alimentos. Es decir que productos como pan, galletitas, café, leche y yerba reemplazaron a los alimentos tradicionales de un almuerzo o cena. Esto ocurre porque muchas personas, tanto jóvenes como adultos, no pueden realizar las cuatro comidas diarias y las suplantan con este tipo de productos.

Estos cambios de hábitos en la alimentación pueden tener graves consecuencias en la salud de las personas, ya que no es lo nutricionalmente recomendado. Según Cynthia Rubinstein, Licenciada en Nutrición especialista en obesidad y sobrepeso (MP 8311), el consumo de estos alimentos para reemplazar otros afectará a cada uno dependiendo su estado de salud general: si presenta patologías previas, el tipo de alimentación durante el resto del día, la frecuencia con la que los consume y su porción. 

La profesional advierte que “el exceso de grasa, sal y azúcares simples que tienen las galletitas y panes genera aumento del colesterol, de la glucemia y de la tensión arterial”. “Esto predispone a enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, obesidad, osteoporosis, anemias, caries, entre otras”, detalló.

Opciones de comidas saludables, rápidas y económicas
Ante el alarmante dato que indica que gran parte de la población no puede realizar sus cuatro comidas, Rubinstein aconseja algunas variantes. Algunas de ellas son: revuelto de zapallitos, ensaladas de verduras con huevo, milanesas de vegetales, omelette con verduras, ensalada con pasta fría o arroz, vegetales rellenos, tortillas, carnes y pescados a la plancha, etc..

 

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