Kristalina no se fue y se reunió con Guzmán

El País 13 de octubre de 2021
Fue ratificada en el cargo y 24 horas después se reunió con el ministro de Economía argentino. Guzmán hizo público el encuentro.
06671749-8211-453E-A510-9254B9D615CE

El ministro de Economía, Martín Guzmán, se reunió hoy con la directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva, en el marco de la renegociación de la deuda con el organismo multilateral. El encuentro se concreta en el marco de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial que se lleva a cabo en Washington, según indicaron fuentes del Palacio de Hacienda.

En forma previa a ese encuentro, Guzmán fue recibido en la secretaría del Tesoro de EEUU, por David Lipton, principal asesor de la titular del organismo, Janet Yellen, quién no participó de la reunión. Lipton estuvo acompañado por Andy Baukol, subsecretario de Relaciones Internacionales del Tesoro.

Hasta el momento, el gobierno se cuidó de no filtrar detalles de las negociaciones con el staff del Fondo en Washington, al igual que desde el organismo que esta semana ratificó a Kristalina Georgieva como su directora ejecutiva. Pero la pulseada de las sobretasas supera a la mesa de discusiones técnicas, supone una redefinición profunda de los lineamientos macrofundamentales de la asistencia financiera a los países con crisis de deuda en el siglo XXI. Es que, por la magnitud de las finanzas internacionales, cada vez que un país necesitó en la última década recurrir al FMI lo hizo por montos que exceden su cuota ante el organismo.

75E21686-3BF7-4065-849D-893F6B3FFAA9

Por lo pronto, el G-24 respaldó la postura argentina respecto de las sobretasas, pero entre sus miembros solamente tres alcanzan el 1% de los votos del FMI: Argentina, México y Brasil, de menor a mayor, contra el 16,8% de Estados Unidos. En otras palabras, su relevancia es simbólica, pero no se traduce en poder de fuego en el Directorio del FMI para cambiar la estructura de sus préstamos.

Sin embargo, la magnitud de las deudas de los países emergentes tras la crisis del Covid-19 y el fin del fondeo barato suponen un riesgo sistémico que abre dudas desde todos los frentes y Argentina podría constituirse como el primer país en pasar por esta pulseada seguido de muchas otras economías incapaces de refinanciar sus deudas cuando la Fed y la Unión Europea vuelvan a subir las tasas de interés. 

Además, los mismos estatutos del FMI fijan para el 2021 la fecha de revisión de la composición de las tasas de interés, algo que hasta ahora no estuvo formalmente en agenda.

Puertas adentro, la necesidad de traer un alivio multimillonario de Washington se configura en la principal arma de negociación no solo con la oposición, sino con el kirchnerismo dentro del Congreso. Buena parte de sus integrantes, se opone a firmar un acuerdo con el Fondo a menos de 20 años y sin quita de sobretasas, dos opciones que no existen en el menú de créditos del organismo. Pero tal vez, la carta más fuerte sea la contraria: para evitar el default el año que viene hay que desembolsar 20.000 millones de dólares, una cifra inabordable por las reservas del Banco Central.

Por lo pronto, el mercado es más escéptico y, ante la falta de definiciones, los bonos argentinos volvieron a caer y llevaron el riesgo país nuevamente a sus máximos, arriba de los 16.000 puntos básicos.

banner pag web (4)

Te puede interesar