La pandemia causó depresión y ansiedad a 129 millones de personas

El mundo 09 de octubre de 2021
Es el primer artículo científico que mide el impacto a nivel global, se publicó en la revista The Lancet y sitúa a las mujeres y a los jóvenes como los principales afectados; dos tercios de los aumentos en ambos trastornos son femeninos: 35,5 millones de casos adicionales de depresión y 51,8 de ansiedad.
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Mientras el coronavirus devoraba cientos de miles de vidas al día, otra pandemia silenciosa, la de la salud mental, avanzaba sin piedad. La revista científica The Lancet publicó el primer estudio que cuantifica el impacto del Covid-19 en la prevalencia de la depresión y de la ansiedad en la población mundial. Las conclusiones son devastadoras: se calcula que el contexto epidémico aumentó en 129 millones los casos de estos trastornos en 2020, un crecimiento de un 25%.

El coronavirus agravó una situación de base que ya era preocupante, sobre todo por la escasez de recursos para tratar la enfermedad mental. La investigación, bajo el título Global prevalence and burden of depressive and anxiety disorders in 204 countries and territories in 2020 due to the COVID-19 pandemic y basada en datos del año pasado, señala que se produjeron 53,2 millones de casos más de depresión severa –lo que supone un incremento de un 27,6%– y 76,2 millones de ansiedad –un 25% más–, y apunta a las mujeres y a los jóvenes como los principales damnificados. Dos tercios de los aumentos, en los dos trastornos, afectan a mujeres: 35,5 millones de casos adicionales de depresión (frente a los 17,7 de hombres) y 51,8 de ansiedad (24,4 en hombres).

La investigación hace una comparación con los casos que se habrían dado si no hubiese existido la pandemia y calcula la diferencia. La aproximación sugiere 193 millones de casos de trastorno depresivo severo (2.471 casos por 100.000 habitantes) en todo el mundo sin pandemia en 2020. Condicionado por ella, el análisis revela que hubo hasta 246 millones de casos (3.153 por 100.000 habitantes), un incremento del 28%. Más de 35 millones se dieron en mujeres.

Con la ansiedad las cifras son aún mayores. Las estimaciones del modelo sugieren que se habrían dado 298 millones de casos de trastornos de ansiedad (3.825 por cada 100.000 habitantes) a nivel mundial en 2020 sin pandemia. Sin embargo, pudo haber unos 374 millones de casos (4.802 por 100.000) durante 2020, un 26%. De nuevo, casi 52 millones de los casos adicionales fueron en mujeres.

Alize Ferrari, coautora del estudio y líder del grupo de investigación de enfermedades mentales del Queensland Centre for Mental Health Research, subraya que la pandemia "exacerbó las desigualdades que existían". "Los cuidados y las responsabilidades domésticas siguen recayendo en las mujeres y además sufren violencia de género, también incrementada en varias etapas de la pandemia", afirma. 

En cuanto al impacto en los más jóvenes, la investigadora vincula el malestar con el cierre de las escuelas y las restricciones que limitaron la interacción social con iguales de los adolescentes. "Eso combinado por el incremento del riesgo de desempleo", añade. La prevalencia adicional se dio sobre todo en los jóvenes de entre 20 y 24 años, según el estudio. 

Sonia Calvo es psicóloga en el Instituto de Psicología Positiva de Madrid y confirma que nunca había tenido pacientes tan jóvenes en su consulta. "Trabajábamos sobre todo con adultos, pero cada vez vienen más familias muy preocupadas por la salud mental de sus hijos", cuenta en conversación con elDiario.es.

Las organizaciones de infancia insisten en el impacto que la pandemia tuvo en los niños y adolescentes. El último informe anual de Unicef está centrado en la salud mental y revela que, según una encuesta realizada en mayo, el 33% de los adolescentes admitieron sentirse angustiados y el 25% se sentía asustado ante la incertidumbre por el contexto del Covid-19. Más de uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años en todo el mundo tiene un problema de este tipo diagnosticado y durante la pandemia la población infantil del mundo vivió en promedio seis meses de confinamientos obligatorios, según un análisis realizado por Save the Children.

La distribución a lo largo y ancho del mundo tampoco es homogénea. La investigación concluye –con las limitaciones que se exponen más adelante– que las peores cifras en trastornos depresivos y ansiosos se dan en los países con mayores tasas de infección y más restricciones al movimiento de la población. El sur y oeste de Latinoamérica (Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina); Centroamérica y el sur de Estados Unidos; también Egipto o Irán en el este o la República de Sudáfrica vieron crecer la prevalencia de estos trastornos más de un 36% entre su población.

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