La interna que no fue

El País 16 de septiembre de 2021
Suena irónico pero el Frente de Todos, que decidió ir a las PASO con lista única, termine protagonizando una interna abierta que hunde al gobierno en una crisis política mayor a la infundida por la derrota electoral del domingo.
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Esa renuncia pudo haber sido un mail. También un audio de Whatsapp, un zoom privado. Pero no; fue una carta enviada a los medios de comunicación, seguida de otras tantas de ministros referenciados en la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Suena irónico pero el Frente de Todos, que decidió ir a las PASO con lista única, terminó protagonizando una interna abierta que hunde al gobierno en una crisis política mayor a la infundida por la derrota electoral del domingo.

Ese resultado adverso parecía haber dejado en claro al menos una cosa para el oficialismo: que la unidad del peronismo, que había sido tan exitosa en 2019, ya no era suficiente. Por eso es incomprensible que el camino elegido por un sector de la alianza para sumar apoyos perdidos empiece por romper lo que se tiene.

¿Pero qué pasó ayer? Siguiendo la cronología, primero la ministra de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Teresa García contó en radio La Red que todos los ministros bonaerenses le habían presentado sus renuncias a Axel Kicillof para que él decidiera “con qué equipo seguir”. Minutos después Alberto participó de un acto en el que se presentó la ley de Hidrocarburos junto al ministro de Economía, Martín Guzmán, y al de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Apenas terminó el ministro del Interior, Wado De Pedro, hizo circular una carta dirigida a Alberto Fernández en la que ponía a su disposición su renuncia en respuesta a la derrota electoral del domingo. Fue para Alberto que lo vio por TV. El presidente se enteró por los medios. Misma forma como después se fue informando de que a Wado lo siguieron otros.

El llamado de Cristina a Guzmán fue, en medio de la ferocidad con versiones incendiarias de renuncias y recambios, un movimiento para desactivar la bomba que a esa hora ya mostraba varias señales. Una, específica, era que Fernández avisó que no estaba dispuesto a cambiar ningún funcionario y que hacerlo, luego del despliegue público de De Pedro, implicaba asumir explicita y abiertamente su debilidad.

En las cercanías de Cristina, focalizan la demanda de recambio en el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el candidato de mayor cercanía con el presidente. Anoche, Fernández dejó Casa Rosada con una indicación a su entorno: no habrá, en lo inmediato, ningún cambio de gabinete.

Casi en paralelo al llamado de Cristina a Guzmán aparecieron otros indicadores. Primero se instaló, muy fuerte, la hipótesis de que Sergio Massa asumiría como super ministro. Massa se reunió una hora con Máximo Kirchner y luego se encerró en sus oficinas, sobre avenida Libertad, a hablar con su primer anillo. Pidió mesura, bajó la orden de no alimentar las tensiones y mandó a recitar el poema de la unidad del Frente de Todos.

Jorge Ferraresi, de Hábitat, salió a decir que no estaba en el pelotón que encabezaba "Wado" y whatsappeó sus declaraciones en Radio Con Vos donde contó que el lunes, en una charla con Fernández y el jefe de Gabinete, había puesto a disposición su renuncia. "De palabra".

Luego, cuando la espuma K comenzó a bajar, la tendencia cambió. Desde Casa Rosada se contó que varios gobernadores, entre ellos Sergio Uñac (San Juan) y Juan Manzur (Tucumán), llamaron al presidente para darle su apoyo, al igual que dirigentes sindicales, intendentes del PJ del conurbano, y dirigentes empresarios. La CGT, cerca de las 21, sacó un comunicado que transita un desfiladero. En el texto, la jerarquía sindical manifestó su respaldo "al gobierno electo constitucionalmente y la institucionalidad presidencial como referencia plena de la gobernabilidad del país".

Sobrevoló un asunto picante, particularmente inquietante para Cristina: la idea de que la renuncia de los ministros K se traduce en un vacío al gobierno de Fernández y eso implica, aunque es una regla posible de la política, el debilitamiento del presidente.

En paralelo, un grupo de organizaciones sociales entre ellas el Movimiento Evita, convocó para este jueves una movilización a Plaza de Mayo de respaldo al gobierno y por la unidad del Frente de Todos. "Fuerza Alberto", dice la nota de convocatoria del Evita que va en línea con un tono que expresaron ministros como Sabina Frederic, de Seguridad, y Claudio Moroni, de Trabajo, que entre otros salieron a respaldar al presidente. Lo hicieron con una lectura puntual, como si las renuncias de sus compañeros de gabinete fueron un movimiento para dañar a Fernández.

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