Emerge Larreta

El País 05 de septiembre de 2021
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Se esfumó, o eso parece, el fantasma de la Delta. A siete días de la elección, se acumulan catorce semanas consecutivas de baja de contagios por Covid-19. Es el valle más bajo del electrocardiograma de casos de la peste, con un registro equivalente a los niveles de julio del 2020, antes de las olas y los rebrotes.

Contra los pronósticos, se vota casi sin pandemia y ese fenómeno potencia un fantasma que acecha a todos los campamentos, la apatía electoral un mix que va de la baja concurrencia a las urnas al voto bronca o voto antisistema. Sin la pandemia como centro de gravedad, la "normalidad" que venden los oficialismos, puede ser gol en contra: si el 12 de septiembre se replica la baja en la concurrencia que se detectó en las elecciones provinciales, podría computarse como fracaso de la política, de su incapacidad de seducir o generar épicas, para ofrecer algo.

La pandemia trae malestar social y el malestar social, ausentismo electoral. Horacio Rodríguez Larreta tuvo que jugar fuerte para sostener a su candidato pero en ese proceso tuvo costos y alguno brillo. Una medición de Zuban-Córdoba refleja que cayó la imagen positiva y subió la negativa del jefe de Gobierno en los últimos dos meses. Efecto colateral de su pulseo con Mauricio Macri por la jefatura del conglomerado opositor. Nada es gratis.

Larreta, el "candidato" ambeño que se puso al hombro las campañas de Santilli y María Eugenia Vidal, parece beneficiarse de dos factores que a mediano plazo lo perjudican: el hartazgo social con la política y la polarización. Son fenómenos que colisionan entre sí pero que, al final, golpean la moderación y las posturas centristas.

Si el 2020 fue el año del diálogo, la demanda pública de una conversación política, en la campaña del 2021 casi nadie menciona esa palabra que hace unos meses parecía expresar todo lo que estaba bien.

La organización tan aceitada de la campaña opositora se desdibuja cuando llega al domingo de las PASO. Ese día todavía hay demasiadas dudas sobre qué harán los precandidatos luego de emitir su voto.

¿Estarán unidos o separados para seguir el escrutinio? ¿Habrá foto conjunta cuando se conozcan los resultados? ¿O será al día siguiente? Demasiados interrogantes para un espacio que deberá estar codo a codo para pelearle al oficializamo las elecciones de noviembre. Ahí emerge Larreta y se analizará si es capaz de amalgamar todas las piezas.

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