Un muro

El mundo 22 de agosto de 2021
Grecia levanta una valla en la frontera con Turquía por la llegada masiva de refugiados afganos.
1EBB1850-08DB-4875-A304-EAD49E7A9486

El Gobierno griego ha culminado el refuerzo de su frontera terrestre con Turquía en previsión de una eventual oleada de refugiados afganos tras la toma del poder de los talibanes. Las autoridades helenas quieren impedir que se produzca una crisis de refugiados como las vividas en 2015, cuando casi un millón de refugiados —en su mayoría sirios— entraron al país, y en 2020, cuando el Ejecutivo turco dio vía libre a los refugiados que se hallaban en su territorio para presionar a la Unión Europea a fin de que renegociara los términos y la financiación del acuerdo antimigratorio de 2016.

098588E9-C50A-442A-ADF3-769ECF34FEC8

A lo largo de la frontera que marca el río Evros se ha instalado un sistema de vigilancia electrónica integrado que incluye nuevas torretas, cámaras térmicas y un dirigible aerostático. Además, tras 10 meses de trabajos, se ha completado una nueva verja de 5 metros de altura a lo largo de 27 kilómetros en torno a la localidad de Feres, en el sur de la frontera grecoturca. Se trata de una zona en la que el límite no coincide exactamente con el río y se introduce tanto en tierra de Grecia como de Turquía. Del mismo modo, se ha reforzado la valla existente desde 2012 en el norte de la frontera, en torno a la localidad de Orestiada, donde tampoco el borde territorial pasa por el río sino por tierra y que había resultado bastante dañada durante la crisis de refugiados del pasado año.

La valla construida en 2012 fue muy polémica, pues las organizaciones de derechos humanos argüían que su resultado sería desviar la ruta migratoria hacia el sur, a través del mar Egeo, mucho más peligrosa, como finalmente ocurrió. La Unión Europea —en plena época de rescates financieros y medidas de austeridad— aseguró que no pondría un euro para su construcción y criticó duramente al Gobierno griego por erigir la valla. En cambio, tras la crisis de los refugiados de 2015, las autoridades comunitarias han avalado los esfuerzos de Atenas por fortificar su frontera con Turquía, mirando para otro lado ante las repetidas devoluciones en caliente o incluso ante el uso de munición real contra los refugiados.

La cuestión migratoria ha agriado las relaciones entre Turquía y Grecia, si bien en este caso ambos países parecen dispuestos a cooperar. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, mantuvieron el viernes una conversación telefónica de media hora en la que ambos coincidieron que una eventual llegada de refugiados afganos supondría “un serio reto” para ambos países y acordaron exigir a las autoridades europeas que se ayude a los países limítrofes con Afganistán a mantenerlos dentro de sus fronteras.

De hecho, Ankara ha reforzado también su frontera con Irán enviando más efectivos militares y levantando un muro de cemento. Esto ha provocado que, según fuentes en la zona, se reduzca algo la llegada de refugiados y migrantes que continuamente utilizaban esta montañosa frontera para acceder a Turquía como primer paso antes de dirigirse hacia territorio de la Unión Europea.

banner pag web (4)

Te puede interesar